
18/05/2026
1 kg por día: el desafío de reducir residuos y repensar el consumo
Por Christian Ullmann
“Basura”: de eso estamos hablando. Todos los días descartamos aproximadamente 1 kg por persona, considerando a un habitante urbano de clase media con un estilo de vida consumista. Este dato proviene del informe What a Waste del Banco Mundial, que monitorea la generación global de residuos. El promedio puede llegar a 2,5 kg diarios en países desarrollados.
Imagina esta cuenta: 1 kg × 365 días × 8,3 mil millones de personas. El número es enorme, al punto de encontrar “basura” en calles, parques, playas e incluso islas de plástico flotando en los océanos. Lo que debemos entender es que la “basura” no existe realmente. Lo que llamamos así son materiales y objetos que dejaron de ser útiles para nosotros, pero que siguen siendo recursos dentro de una cadena circular.
Incorporar principios de Economía Circular en nuestras acciones cotidianas crea alternativas que transforman residuos en materiales reciclados y reducen nuestro conflicto con los desechos. Esta pequeña transformación demuestra una nueva etapa en la adopción de la circularidad: el consumidor deja de ser pasivo y se convierte en un agente capaz de mantener materiales dentro del sistema productivo.
Construimos esto colectivamente entre todos los actores de la cadena de valor. El siguiente paso es cuestionar los envases descartables: qué compramos, cómo consumimos y qué hacemos para reciclar. Se trata de pensar antes de consumir, reutilizar y separar correctamente. Exige compromiso y cambios de hábito.
Potencial de reducción de residuos
Desechar correctamente es importante, pero la mejor solución sigue siendo generar menos residuos. Algunos ejemplos:
- Comprar a granel — Reduce hasta 25% del descarte.
- Compostaje doméstico — Reduce entre 40% y 50% el volumen enviado a rellenos sanitarios.
- Preferir productos duraderos — Puede reducir más de 100 kg de residuos al año.
- Rechazar compras innecesarias — Reduce el 100% de lo que sería descartado.
Estas transformaciones podrían reducir hasta un 80% la generación de residuos urbanos.
¿Dónde aparece ese 80%?
En una bolsa promedio de residuos urbanos:
- 50% corresponde a materia orgánica, que puede compostarse.
- 30% son reciclables secos como papel, plástico, metal y vidrio.
Con cambios de comportamiento e infraestructura adecuada, esta reducción se vuelve técnicamente viable.
Cuando nos preocupamos por entender de qué están hechos los productos, cómo repararlos y cómo reciclarlos, dejamos de ser simples consumidores y pasamos a ser “guardianes” de recursos.
La inteligencia no está solo en los materiales, sino también en los modelos de negocio:
- Mercados locales
- Envases inteligentes con RFID/QR Codes
- Servitización
- Sistemas de refill
- Y, muchas veces, simplemente no comprar.
La Economía Circular sigue creciendo y enfrentando desafíos cada vez más complejos. Hoy, las estrategias de repensar o rechazar el consumo innecesario representan uno de los principales caminos para reducir residuos y mantener materiales en su mayor valor posible.
Para mantenerse informado, recomendamos seguir Ellen MacArthur Foundation y las publicaciones y redes del Movimento Circular.

Un diseñador porteño, radicado en Brasil desde 1996. Se graduó en Diseño Industrial en la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Trabaja con diseño estratégico, diseño exploratorio y consultoría en diseño para innovación y gestión, desarrollando productos, proyectos, sistemas y servicios. Fue profesor de Diseño y Sostenibilidad, con proyectos educativos realizados en universidades de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y México. En la coordinación de proyectos para empresas, gobiernos e instituciones latinoamericanas, fue premiado en Argentina, Brasil, España e Italia. Actualmente, se enfoca en el Diseño para la Innovación Social, en el contexto de la economía creativa, hacia un sistema de Economía Circular.
*Este texto fue traducido automáticamente con la ayuda de inteligencia artificial y revisado. Aun así, pueden presentarse pequeñas diferencias con respecto a la versión original en portugués.
